Ya no me engañan”, ha dicho refiriéndose al “elefante en la habitación”, en pleno debate sobre la moción de censura.

Alberto Núñez Feijóo ha acudido este martes al Cercle d’Economía en Barcelona, en pleno debate sobre la moción de censura contra Pedro Sánchez y el posible apoyo del PNV y Junts. Después de que Junts haya invitado al líder del PP a ir a Waterloo si quiere negociarla, Feijóo ha lanzado esta advertencia frente a los empresarios catalanes, sin referirse expresamente al desafío para que vaya a Waterloo: “No busco atajos” y “no vengo a pedir favores, ni tampoco a regalarlos“. “Devolveré la decencia a mi país con ayuda o sin ella“, remataba.
De esta forma, cortaba el paso a la posibilidad de negociar con Carles Puigdemont ninguna iniciativa en ese sentido, aunque sigue sin zanjar la duda sobre si está dispuesto a presentar una moción de censura aunque no den los números, como vuelve a pedirle Vox, que ha dado aire al PP durante las últimas semanas, para no ser señalado como culpable de impedir una moción, pero vuelve a la carga.
Relacionado
- Junts exige a Feijóo que vaya a Waterloo si quiere negociar una moción instrumental
- Sánchez llama a los suyos a resistir: “Hay que seguir adelante”
- Vox rebaja la presión sobre el PP para facilitar la moción de censura
Feijóo ha comenzado su discurso en Barcelona recordando que ya ha acudido a este foro en los últimos 15 años, a lo que ha añadido: “Ya no me engañan, ya conozco que extraordinaria habilidad para reunir a las personas adecuadas en el momento más incómodo”, ha dicho en tono muy serio, sin atisbo de ironía. Después ha desvelado que le habían pedido hablar sólo de economía, cuestión a la que se ha referido señalando el “elefante en la habitación“, que no “voy a esquiar porque se haría más grande”, ha dicho, en clara alusión a la moción.
A continuación, ha pronunciado un discurso trufado de reproches a los empresarios catalanes, de manera más o menos velada, después de que algunos le pidieran acuerdos con el PSOE: “Ninguno de ustedes llegaría a ningún tipo de acuerdo empresarial con una compañía investigada por innumerables corrupciones”; “en un momento como éste hay que poner la responsabilidad democrática por encima de la conveniencia política (que, por cierto, hasta es ciertamente discutible); “Cataluña no debería seguir aspirando a lograr las cosas ni por colisión ni por coacción, sino por convicción“.
“Tengo muy claro que el momento es tan delicado que desaconseja decisiones irreflexivas. Vaya por delante mi agradecimiento a todos los consejos que recibo, pero seguiré actuando con aplomo y responsabilidad, de acuerdo a mis convicciones en cada momento”, ha dicho, a lo que ha añadido: “No sé qué harán otros. No pretendo remover conciencias“.